Se nos remitio un gato adulto de unos 7 años que había sido castrado de un testículo externo pero no del que quedaba a nivel intraabdominal. Los propietarios necesitaban terminar de castrar el gato por las implicaciones hormonales.
En la cirugía se realizó una laparatomía abdominal caudal y buscamos en el espacio retroperitoneal el testículo ectópico guiandonos a partir de su conducto deferente, lo localizamos y lo extirpamos.
